dilluns, 28 de juliol del 2014


LUCAS, 12:2,3


“Porque no hay nada encubierto, que no haya de descubrirse, ni oculto que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá, y todo lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas”

Estas palabras Jesús las pronunció ante una multitud y el contexto tiene que ver con “la levadura de los fariseos que es hipocresía”. La hipocresía consiste en aparentar ser lo que no se es. El hipócrita se pone una careta con el propósito de desfigurar su personalidad. El hipócrita pretende dar gato por liebre a las personas con las  que convive. Frecuentemente nos tragamos en anzuelo porque no podemos llegar a conocer la interioridad del corazón del hombre que es donde se forjan los pensamientos que moldean el carácter. Debido a esta dificultad el Señor nos advierte diciéndonos: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es hipocresía”. Tened los ojos bien abiertos para que no os engatusen.

La levadura es la sustancia que se pone en la masa de harina que cuando se hornea se esponja y hace  que el pan o la tarta que se cuecen sean comestibles y agradables al paladar. La levadura trabaja en secreto, el esponjado que resulta del horneo es evidente.

El hipócrita, todos llevamos la simiente del engaño, cree que lo que trama en secreto no se sabrá. En principio porque no cree en Dios y si cree en Él erróneamente piensa  que Dios no está por estas menudencias y que no ve nada de lo que ocurre en el corazón. Pero Dios si que se interesa por los pensamientos  que se forja en el corazón. Nada  puede esconderse a sus ojos escrutadores.

Puede ocurrir que durante cierto tiempo la hipocresía aparentemente no se conozca, pedro siempre llega el momento en que “lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas”. La advertencia de Jesús es para todos, incluso par el lector y quien escribe. Pero el aviso de peligro que hace Jesús también lo dirige a los políticos que tan poca transparencia manifiestan en su proceder. Dicen mucho al oído en las oficinas en donde se fraguan los fraudes. En los juzgados ya empiezan a aparecer luces y taquígrafos que desvelan los secretos guardaos en los despachos. Este acontecer es la punta del iceberg del día en que ”lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas”, no dejando nada escondido debajo de la alfombra. El día en que se develarán todos los secretos susurrados al oído en el secretismo de las oficinas, será el día del Juicio Final en que los labios del Juez declararán: culpable. Confesando hoy a Cristo el pecado de hipocresía para que su lo borre, evitará que en el día del Juicio Final se tenga que oír la sentencia que proclamará el Juez justo. Culpable. Culpabilidad que no tendrá apelación porque la sentencia es eterna


2 CRÓNICAS 12:8


“Pero serán sus siervos, para que sepan lo que es servirme a mí, y qué es servir a los reinos de las naciones”

El texto nos dice: “Cuando Roboam había consolidado su reino, dejó la Ley del Señor, y todo Israel con él. Y por cuanto se habían rebelado contra el Señor, en el quinto año del rey Roboam subió Sisac rey de Egipto contra Jerusalén” (vv.1,29.

Dios a través de Moisés había alertado en diversas ocasiones a los israelitas que abandonarle a Él trae funestas consecuencias. Parece ser que durante un tiempo Roboam conservó externamente la fe pero cuando consolidó su reino  fortificando las ciudades de Judá, sintiéndose seguro, se quitó la careta y puso al descubierto que de creyente nada de nada. La hipocresía de confesarse creyente por interés, más pronto o más tarde siempre se pone al descubierto. El profeta Semaías se presenta ante el rey y los príncipes de Judá, y les dice: Así ha dicho el Señor: Vosotros me habéis dejado, y yo también os he dejado en manos  en manos de Sisac” (v.5). El rey y los principales de humillan, lo cual hizo que el Señor no destruyese Jerusalén de inmediato. Ello no quita que tengan que pagar las consecuencias de haberse dado a la idolatría: “Pero serán sus siervos, para que sepan  que es servirme a mí, y qué es servir a los reinos de la naciones”.  No hay efecto sin causa.

La historia se repite en escenarios distintos. Nuevas generaciones de hombres, al igual que Judá e Israel, no aprenden de su historia. La actual tampoco lo hace. De manera formal nuestra sociedad es cristiana. Se bautiza a los niños y se casan y entierran por la iglesia. Todo es puro formulismo. En circunstancias difíciles claman a Dios, pero es un clamor que no llega a los oídos del Señor porque el pecado no confesado  crea interferencias  que lo impiden.

La sociedad en general se ha olvidado de Dios y le da la espalda. El Señor tiene que decirnos lo mismo que le dijo a Roboam y a los príncipes de Judá: ”Vosotros me habéis dejado, y yo también os he dejado en manos de Sisac” . Sisac ha sido sustituido por la Unión Europea que con su política de recortes nos ha arruinado. La política económica ha llevado al desespero a millones de ciudadanos. Los políticos con su amor al dinero han esparcido la corrupción por todas la instituciones del Estado, poniéndolas todas en entredicho. Pero los ciudadanos anónimos también tenemos nuestra parte de responsabilidad en los males que nos afligen. Hemos abandonado al Señor  y él nos ha abandonado a nuestra suerte. En tanto no se produzca una vuelta masiva a Dios, nos humillemos ante Él, reconozcamos nuestro pecado y se lo confesemos para abandonarlos, el señor no escuchará. La respuesta a nuestro clamor será silencio y, sin la dirección de Dios: Caos. ¿No es confusión el mal de nuestra generación?

http://octaviperenyacortina22.blogspot.com

 

 

HONRAR A LA MUJER


<b>los macroprostíbulos que atraen a millones de hombres roban cruelmente el honor que se le debe a la mujer como vaso más frágil</b>

El periodista <b>Amos Roberts</b> explora el espectacular incremento del negocio de los macroprostíbulos en Alemania: “Más de 400.000 mujeres trabajan en prostíbulos alemanes, algunos son tan grandes que tienen diversos pisos. Se los describe como los supermercados del sexo. A los clientes se les atrae con el señuelo de la promesa de un ambiente lujoso, alcohol sin límites y sexo”. El reportero dice que el comercio del sexo genera más de 20 billones de dólares anualmente y aproximadamente un millón y medio de alemanes utilizan diariamente los servicios de una prostituta.  El informador describe: “Se encuentran docenas de mujeres en los pasillos, sentadas en taburetes, por donde los hombres se pasean y escogen a las mujeres. Algo muy parecido a los supermercados  con grupos de hombres andando arriba y debajo de los pasillos, es muy extraño”.

<b>Michael Beretin</b>, director de la cadena “Paradise Brothel” que ha hecho una gran fortuna con la rápida expansión de la prostitución se exime de su responsabilidad moral afirmando que “la prostitución siempre ha sido una necesidad social. No la ha inventado nadie. Debemos tratarla y hacerla manejable”.

<b>Amos Roberts</b> habló con diversas mujeres que se trasladaron a Alemania y escogieron la prostitución como trabajo, por diversas razones. Afirmaron que no fueron explotadas. Asimismo habló con un agente social de Aachen que aconsejó a mujeres que habían sido llevadas  Alemania de Europa oriental y África. Le dijo: “No existen estadísticas pero según algunos miembros del gobierno se calcula que un 90% de las mujeres son forzadas a prostituirse o esclavizadas” . Un agente de la Guardia Civil se refiere a la denuncia presentada  por una  víctima que les abrió la puerta para eliminar a una organización de los Balcanes: “El día del juicio se negó a testificar. Le terminaban de enviar una fotografía de su hija, que vive en Rumania, con una pistola en la cabeza”. La Fundació Dones dice: “Esto no es prostitución, es esclavitud”.

<b>Fede Cedó, en su escrito <i>Con apariencia de hotel</i>, dice: “Los inversores alemanes interesados en adquirir naves industriales vacías para ubicar macroprostíbulos vuelven a interesarse por el Maresme con nuevas propuestas que les permitan eludir las duras ordenanzas municipales”. Catalunya no se queda fuera de la mirada inmoral del capital destinado al comercio del sexo. Los macroprostíbulos que atraen a millones de hombres roban cruelmente el honor que se le debe a la mujer como vaso más frágil, robo que tiene funestas consecuencias familiares y sociales.

<b>Laurence Noelle</b>, exprostituta, explica su drama personal: “Mi llegada a la prostitución, a los 17 años, fue el resultado de una infancia terrible. Mi madre me abandonó. Mi padrastro abusó sexualmente de mí. Me habían humillado, me habían hecho creer que era un objeto sucio. El daño ya estaba hecho…Me deprimen mucho las reacciones que se escuchan en el debate actual. ¿Por qué se muestra tanta complacencia y tantas ilusiones cuando la realidad es tan cruda y tan violenta? Yo he vivido la prostitución como una serie de violaciones, sin dejar de preguntarme cómo todos estos hombres podían venir tan tranquilos. Ni tan siquiera uno se preocupó por mi miseria. Pagan para esto, para comprar el derecho de poder preocuparse solamente de si mismos. Yo era menor de edad, estaba hecha una pena, y ninguno de ellos manifestó el mínimo interés por mí. Son <i>putas</i>, estamos para ello. Vienen a desfogarse”.

Las mujeres, sea cual sea la razón que las lleva a prostituirse, es un drama. Pero no deja de ser un drama tanto o más terrible el de los hombres que con dinero compran los servicios de prostitutas para desfogarse. Su condición moral está por los suelos. Con mucha razón Proverbios invita a los hombres a buscar la sabiduría que proporciona Dios  que sirve para enderezar los pasos que los alejan del mal y los libra “de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras…Por lo cual su casa está inclinada a la muerte y sus caminos hacia los muertos…” (2:16-22). No son menos desgraciados los políticos, banqueros, empresarios, eclesiásticos, ejecutivos que como caballos en celo acuden hacia los grandes y lujosos prostíbulos para pasearse entre las hileras de mujeres sentadas en taburetes exponiendo todo lo que tienen a sus miradas lascivas para escoger a la preferidas como si fuesen ganado destinado al matadero. Estos <i>honorables</i> que con su lujuria endurecen  sus corazones y se hacen insensibles al sufrimiento de las mujeres con las que comercian, ¿tendrán un final feliz? Dios que no considera justo al culpable dice a los clientes de los prostíbulos: “Y adulteraron, y en casa de rameras se juntaron en compañías. Como caballos bien alimentados, cada cual relinchaba tras la mujer de su prójimo. ¿No había de castigar esto?, dijo el Señor. De una nación como esta, ¿no se había de vengar mi alma? (Jeremías 5:7-9).

Octavi Pereña i Cortina

 

dilluns, 30 de juny del 2014


EL RENCOR VENCIDO


<b>Cuando alguien sufre una ofensa y no puede consumar venganza, la furia guardada envejece y se enrancia. Rencor procede de rancio, que es la ira “envejecida”</b>

En un suplemento que semanalmente publica un importante diario aparece un consultante. Un lector escribe lo siguiente: “Soy un hombre de 60 años, y siempre he tenido un problema que se va agravando con la edad en vez de irse debilitando. Soy muy rencoroso y así no es fácil vivir, al menos vivir a gusto…Incluso soy rencoroso con los seres que más amo cuando me hacen daño. Me afligiría mucho llegar al final de mis días y continuar siendo tan rencoroso. ¿Qué no tenga capacidad de perdonar”.

La respuesta que le da Ramiro Calle se refiere a venenos y vitaminas para el alma. Si tomamos alimentos tóxicos envenenamos el cuerpo. Con la mente pasa algo parecido. Se debe fortalecerla con vitaminas. Si a la mente la alimentamos con :celos, odio, rencor, envidia, rabia y otros sentimientos considerados negativos, le inoculamos toxinas que la lastiman y enferman. Ello obliga a visitar a un especialista que nos recete pastillas o tratamientos sicológicos con el propósito de contrarrestar los efectos negativos de los pensamientos nocivos. En cambio, si a la mente le suministramos vitaminas: amor, perdón, tolerancia y el resto de los llamados pensamientos positivos, la mente sanará. Teóricamente la receta es muy buena. Se plantea, pero, un problema: ¿Se pueden pensar de manera natural pensamientos positivos? Se debe ordenar y lavar la mente aconseja Calle a su consultante. El consejo es muy fácil de aceptar pero practicarlo es harina de otro costal.

Todo nacido de mujer nace contaminado por el pecado original. Por este motivo el pecado forma parte del ADN espiritual del ser humano. El hombre por si mismo no puede cambiar su ADN contaminado por el pecado por otro de impoluto. Por esta razón el profeta Jeremías utiliza un simbolismo muy esclarecedor para enseñar la impotencia humana cambiar un naturaleza que tiene a partir del pecado de Adán.: “¿Cambiará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer el bien, estando habituados a hacer el mal?” (13:23). Ramiro Calle ve muy fácil poner orden en la mente y limpiarla de emociones insanas que son una fábrica de sufrimientos. A la hora de la verdad el hombre se propone hacerlo pero se queda con sus buenos propósitos. El negro y el leopardo no pueden cambiar, la genética se lo impide. Hemos de llevar a cuestas las consecuencias de ser tal como somos. Nos parecemos al dios Atlas, condenados a transportar una pesada carga indefinidamente.

Lo que Ramiro Calle denomina venenos la Biblia la llama “fruto de la carne” y a las vitaminas “fruto del Espíritu  Santo”. El apóstol Pablo escribiendo a los cristianos de Galacia, aunque la epístola va dirigida a cristianos, el texto que comentamos muy brevemente, los no cristianos también pueden encontrar respuesta  a la pregunta que hace el hombre que escribe a Ramiro Calle: “¿Qué no tenga capacidad de perdonar?” El apóstol expone la lucha interior que hay en el cristiano de querer hacer el bien con el resultado de que hace el mal que no quiere hacer. Es una lucha terrible que se libra en las profundidades del alma, escondida de los testigos indiscretos: “Andad en el Espíritu (vitaminas), y no satisfagáis los deseos de la carne (pensamientos tóxicos). Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que queréis” . Solamente el verdadero cristiano sabe lo duro que es esta lucha interior.

El apóstol detalla lo que Calle denomina venenos que intoxican el alma y que el apóstol denomina fruto de la carne: “Adulterio, fornicación, impureza, lascivia, idolatría, brujería, enemistades, batallas, celos, iras, trivialidades, divisiones, partidos, envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas parecidas a estas…” (vv.19-21). Toda esta variedad de tóxicos brotan del corazón del hombre nacido de mujer. Por más que se quiera no se pueden hacer desaparecer porque el hombre no tiene acceso al interior del alma para cambiarla. Acto seguido detalla las vitaminas que son consecuencia del esfuerzo humano con la colaboración imprescindible del Espíritu Santo que ayuda a continuar la lucha espiritual sin desfallecer. Esta lucha interna que dura todo el tiempo que el creyente está aquí en la tierra es la consecuencia de haberse convertido en un hijo de Dios por la conversión a Cristo y de haber sido convertido en morada del Espíritu Santo. Las vitaminas que mantienen sana a la mente son: “amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, fe, mansedumbre, templanza” (vv. 22,23).

La respuesta que el hombre que escribe a Ramiro Calle pidiéndole consejo porque es un desespero se pregunta: “Qué no tenga capacidad de perdonar?” la encuentra en su conversión a Cristo y ser guiado por el Espíritu Santo que habita en el creyente porque en la conversión a Cristo hay novedad de vida. En el escenario social aparece el hombre nuevo que contribuye con su testimonio a reducir las toxinas que contaminan las relaciones humanas.

Octavi Pereña i Cortina

 

PROVERBIOS 19:18


“Castiga a tu hijo en tanto hay esperanza”


“Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo…Pero si has hecho lo malo, teme, porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo” (Romanos 13:3,4)

Dos textos de la Escritura convergen en una noticia, no escalofriante, pero sí de un profundo sentido moral y de justicia que apesta. El 11 de junio de 2011, a las 9,30, en la estación RENFE de Gijón, Guadalupe subió al tren . Asimismo lo hicieron Manuel Arbesú González, guardia civil de paisano y su amigo Javier Lestra Vigil. Éste se sentó al lado de Guadalupe. Manuel que lo hizo enfrente de ambos con el móvil gravó las palabras insultantes y vejatorias que su amigo Javier dirigía a la mujer y los tocamientos que le hizo cuando intentaba marcharse.

El padre del guardia civil que es concejal del PP en el municipio de Lena, buscó por todos los medios que su hijo fuese indultado. Para ello impulsó la recogida de firmas con el propósito de lograr la medida de gracia para su hijo, gracia que obtuvo previa deliberación del Consejo de Ministros celebrado el 30 de mayo de 2014.

¿Qué comportamiento se puede esperar de un guardia civil si su padre en vez de castigar a su hijo por no haber impedido que una mujer fuese acosada ante sus propios ojos? Defensa que debería haber ejercido como es su obligación, aún de paisano. ¿Qué se puede esperar de un hijo de papá que por influencia paterna no recibe el castigo merecido? ¿Cuál será en el futuro la actitud de dicho guardia civil ante circunstancias parecidas si sabe que su papá removerá cielo y tierra para evitar ser condenado? Un agente de policía que no sabe que cosa es responsabilidad, ¿qué puede esperarse de él? “El niño consentido es la vergüenza de su madre” (Proverbios 29:15). La vergüenza que ocasionará a sus padres el comportamiento del hijo consentido les seguirá todos los días de sus vida. Su existencia será un calvario

¿Qué credibilidad tiene un ministro de Justicia que ante las presiones de un padre indulta a un malhechor con el agravante que es guardia civil? Lo  grave del caso es que el indulto proclamado lo ha promovido el ministro de Justicia Alberto Ruíz-Gallardón, que es el responsable último de la tramitación de los indultos gubernamentales. Lo más triste del hecho es que el ministro Ruíz-Gallardón  es un cristiano comprometido con el Opus Dei , que “lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo”. Si un ministro de Justicia  cristiano no administra justicia al indultar a un guardia civil que no ejerció su responsabilidad de defender a una mujer acosada sexualmente, ¿qué ejemplo da ante la sociedad? ¿Pueden los ciudadanos confiar en él en la administración de justicia? Cuando Alberto Ruíz-Gallardón se confiese y el sacerdote pronuncie ego te absolvo, ¿estará tranquila su conciencia cuando comparezca ante el Juez Supremo que no admite soborno?


LUCAS 7:47


“Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho, mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama”

La historia comienza cuando un fariseo invita a Jesús a comer con él en su casa. En el festivo escenario se presenta una mujer pecadora con un frasco de alabastro lleno de perfume. Esta mujer, que el “puro” fariseo no veía con buenos ojos su presencia en su casa, empezó a lavar los pies de Jesús con sus lágrimas y a enjugarlos con sus cabellos, besarle los pies y a ungirlos con el perfume que traía. Esta actitud “insolente” de la mujer indignó al justo fariseo, quien sin abrir lo labios musitaba secretamente: “Éste (Jesús), si fuera profeta, conocería quien y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora”. Los tenebrosos ojos del fariseo le impedían ver que la santidad de Jesús no era un motivo que le impidiese tener contacto físico con los pecadores. ¿No dijo Jesús que  había venido a buscar pecadores al arrepentimiento? Al Señor no le interesan aquellos que se consideran justos aún cuando aparentemente sean muy religiosos. El Señor conoce la interioridad de estas personas que se creen justas, calificándolas de sepulcros blanqueados.

Jesús que conoce los corazones le dice a su anfitrión: “Simón una cosa tengo que decirte”. El fariseo le responde: “Di, Maestro”. Jesús le relata una parábola : “Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y no teniendo ellos con que pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos lo amará más?” Simón adecuadamente responde: “Pienso que aquel a quien perdonó más”. Refiriéndose a la mujer pecadora Jesús le dice al fariseo: “Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho, mas a aquel que se le perdona poco, poco ama”. Dirigiéndose a la mujer Jesús dice: “Tus pecados te son perdonados”.  Los judíos consideraron la declaración de Jesús una blasfemia. Con razón creían que sólo Dios tiene poder de perdonar pecados. Jesús, para demostrar que es Dios y por lo tanto teniendo poder de perdonar pecados, le dice a la mujer: “Tu fe te ha salvado, ve en paz”. Como todo pecador perdonado por Dios, no por una absolución sacerdotal, la mujer emprendió su camino gozosa al saber que sus muchos pecados habían sido totalmente perdonados. No le quedaba ni uno que pudiese enturbiar el gozo del Señor.

 

dilluns, 23 de juny del 2014


SALMO 39:6


“Ciertamente como un espejismo es el hombre, ciertamente en vano se afana, aumenta riquezas, y no sabe  quien las recogerá”

Espejismo es lo mismo que ilusión. El diccionario define así ilusión: “Esperanza acariciada sin fundamento real”. El texto nos viene a decir que el hombre sin Dios es una “esperanza acariciada sin fundamento real”. Su existencia es una carrera de obstáculos que no conduce a nada positivo y permanente. Es un perseguir al viento. Cuando se cierra el puño la presa se ha esfumado. No queda nada en su interior. Así es la existencia de una persona sin Dios. Todos sus afanes son vanidad de vanidades. Todo es una vanidad. Es una quimera, una creación imaginaria que se considera como si fuese una realidad. El resultado una desilusión.

Al final el espejismo, la ilusión, la quimera dan paso a la realidad y se descubre que lo que se consideraba de suma importancia no tiene ningún valor.

El texto nos dice que el espejismo del hombre le impulsa a amontonar riquezas sin saber quien las recogerá. A mi entender  importa poco quien las recogerá. Siempre las recibe alguien. No se esfuman. Pueden recogerlas los hijos que las heredan. Pueden recogerlas los acreedores porque quienes las han amontonado no han sabido administrarlas adecuadamente. Se pueden perder en el juego o con prostitutas. Allí están en otras manos.

Lo más grave es que cuando uno expira, a la eternidad no se lleva ni el traje con el que se ha intentado encubrir la podredumbre de la muerte. Ni los acicalamientos con que se ha embellecido el cadáver sirven de nada. Todo queda aquí.

Jesús nos amonesta con el propósito de que no nos dejemos llevar por el insensato afán de amontonar riquezas En respuesta a una petición de uno de sus oyentes de que intercediese con el fin de que su hermano compartiese con él la herencia, El señor les dijo: “Mirad, y guardaos de toda avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee” (Lucas 12:15).A continuación les reata la parábola conocida como “El rico insensato”. El protagonista de la parábola se afana en almacenar bienes. La quimera de las riquezas. Pero llega el día inevitable de la muerte. Al final de la parábola Jesús se dirige al protagonista del relato y le dice: “Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma, y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios” (vv.21,22). El necio de la parábola se había olvidado de hacer tesoros en el cielo que nadie se los podría robar. Se fue a la eternidad desnudo de la misma manera como nació en este mundo.


SALMO 91:14-16


“Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré, y lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi Nombre. Me invocará, y yo le responderé, con él yo estaré en la angustia, lo libraré y le glorificaré, lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación”

El salmo comienza con estas palabras: “El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo al Señor: Esperanza mía y castillo mío, mi Dios en quien confiaré”. El salmista no es una persona que se toma a la ligera el Nombre de Dios. No es de aquellos que honran al Señor de labios. No es de los que hoy se auto proclaman creyentes no practicantes. El salmista es una persona que confía plenamente en el Señor. Habita al abrigo del Altísimo, mora bajo la sombra del Omnipotente. El Señor es su esperanza y el castillo en donde refugiarse cuando las cosas van mal. El Señor es el Dios en quien el salmista confía. Para ti, lector amado, ¿sientes con respecto al Señor lo mismo que el salmista? ¿Es para ti el Señor la Roca sobre la que edificas tu vida? Si no es así, las bendiciones de las que hala el salmo 91 no te pertenecen.

“Por cuanto en mi ha puesto su amor”, “a sus ángeles ordenará que te guarden en todos tus caminos, en las manos te llevarán para que tu pie no tropiece en piedra”. La promesa del Señor a lo largo de toda la Biblia es bendecir a quienes le aman y obedecen a sus mandamientos. El desobediente a Dios no puede esperar recibir las bendiciones prometidas a quienes le aman. “Por cuanto en mi ha puesto su amor…lo libraré, le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi Nombre. Me invocará”. Quien no cree en el Señor, ¿puede invocarlo?  ¿puede esperar que Él le responda y que esté con él en la angustia? ¿Puede pretender ser saciado de larga vida? Las bendiciones de Dios de las que habla el salmo 91 no son para quien no cree en Él. Recibir larga vida, ver la salvación y la glorificación pertenecen exclusivamente para quienes han puesto en el Señor su esperanza.

Pienso que las promesas de bendición que Dios tiene preparadas para quienes moran “bajo la sombra del Omnipotente” no existen palabras para poder describirlas. Lo único que nos corresponde hacer es refugiarnos bajo las alas del Omnipotente para que haga según su promesa. Si nuestras vidas están atadas al lazo del cazador, si nos acecha el temor nocturno, si la plaga de la depresión , de la angustia, del miedo…nos aflige, es hora de que hagamos un alto en el camino y nos sentemos a reflexionar: ¿Moro bajo la sombra del Omnipotente? ¿Es el Señor mi esperanza y mi castillo de refugio? ¿Busco cobijarme bajo las alas del Todopoderoso de la misma manera como lo hacen los polluelos cuando oyen los sonidos de peligro que hacen la clueca? La solución a los conflictos que te afligen se encuentra según el salmo 91 en “morar bajo la sombra del Omnipotente”.

Octavi Pereña i Cortina

 

 

EDUCACIÓN COJA


<b>El fracaso escolar que está en boca de los informes se debe no solamente a los cambios incesantes de las leyes educativas, sino a la falta de la dimensión espiritual</b>

<b>Nuccio Ordine</b> profesor de literatura, dice: “Giordano Bruno, gran filósofo que fue quemado por la Inquisición de Roma, decía que si la filosofía, la literatura y el saber no se convierten en una manera de vivir, son totalmente inútiles. Lo que yo pienso, lo que creo, debe operar en mi una metamorfosis para que coincida con mis acciones. Si el saber es una manera de vivir estamos en el camino correcto”.

La educación debe experimentar un cambio radical. Debe dejar de enseñar el <i>utilitarismo</i> como propósito principal e imbuir en los alumnos que deben ser mejores personas, más sabias, más éticas. Que la formación que reciben no sirve solamente para obtener un título que les facilitará ganar un buen salario que les permitirá vivir holgadamente, sino para utilizar los conocimientos adquiridos para mejoras las condiciones de vida de todos los ciudadanos. La finalidad de todos el proceso educativo, desde primaria hasta la universidad, debería ser crear personas en todo el amplio sentido que tiene ser persona. En este sentido el sistema educativo ha fracasado estrepitosamente cuando vemos el resultado que ha dado en el ámbito público: políticos corruptos, banqueros ladrones, empresarios que solamente piensan en sí mismos y se desentienden de las necesidades de sus trabajadores que los enriquecen con su trabajo, médicos que en vez de salvar vidas se dedican a dar muerte a personas que se están desarrollando en el seno materno. En el ámbito privado: violencia machista, violaciones, prostitución infantil… El sistema educativo actual crea vampiros que aprovechándose de la posición social la utilizan para chupar la sangre de los ciudadanos convirtiendo su existencia en un auténtico infierno.

<b>Maimónides</b> nos hace una reflexión sobre la educación lo suficientemente interesante como para tenerla en cuenta: “ Mientras el hombre lee y estudia (se lo considera instruido), pero no se relaciona con sus semejantes de buen grado, ¿qué opinan de él? ¡Ay de Fulano que ha estudiado…Mirad que ruin es su proceder y que impías sus acciones”. El sistema educativo actual fracasa en el intento de formar personas que piensen en el bienestar de los otros porque ha apartado a Dios de su temario, no porque haya eliminado de las aulas los símbolos religiosos, sino porque ha expulsado a Dios, sustituyéndolo por la filosofía atea de la evolución que se ha convertido en los últimos siglos en una nueva religión. El rechazo de Dios en el sistema educativo ha convertido a las aulas en laboratorios que crean monstruos que los medios de comunicación se encargan de presentarlos en sociedad. Exponen un modelo educativo que ha fracasado, sin presentar el remedio. Nos lamentamos de las reformas educativas que presentan los ministros de educación de turno, olvidándonos que sus padres son el producto de una educación que promulga el <i>utilitarismo</i> egoísta a expensas del bien común porque no está Dios que puede humanizarla. Nos lamentamos del bajo nivel intelectual y ético de los titulados, olvidándonos de que son los hijos de un sistema educativo que ha expulsado a Dios de las aulas.

Alguien ha dejado escrito: “No tengas miedo de la falta de conocimientos, ten miedo del conocimiento falso” Toda la maldad existente en este mundo procede del conocimiento falso”. Un conocimiento falso que se ha propiciado en los últimos decenios es la doctrina que enseña que a los niños se les debe dejar hacer sin restricciones ya que de esta manera se preserva su libertad. Esta filosofía llevada a la práctica es la causante de la creación de pequeños <i>nerones</i> que hacen insoportables las vidas de sus padres y que cuando son adultos y ocupan lugares de responsabilidad queman todo lo que tocan.

Otro conocimiento falso que tiene mucha aceptación es el que enseña que los niños son angelitos y que si aprenden a hacer el mal se debe las influencias externas que los impulsan a hacerlo. Si damos como buena dicha doctrina, entonces, cuando son adultos se convierten en vampiros y monstruos que no son responsables de sus actos y cuando se descubren sus fechorías se limitan a decir. “tranquilos que no pasa nada”. No nos debe extrañar que no piensen en dimitir porque los resultados de sus actos no son responsabilidad suya ya que son la consecuencia de influencias externas.

Un punto de vista totalmente distinto del que considera que el niño es un angelito, es el bíblico que en palabras del salmista hace esta descripción: “Se apartaron los impíos des de la matriz, se descarriaron hablando mentira desde el seno materno” (Salmo 58:3). Desde el feto en desarrollo, antes de ver la luz del sol, la nueva persona está manchada por el pecado, cosa que desmiente que los niños son angelitos y que las inclinaciones perversas que se manifiestan tan pronto como nacen no se deben a factores externos sino a la expresión de la naturaleza pecadora heredada de Adán.

Dar carta blanca a los niños. No imponerles restricciones. No educarlos en el temor de Dios ni enseñarlos los límites que no pueden traspasar de la Ley de Dios es la peor educación que se pueda impartir ya que se los encamina hacia la infelicidad temporal y, lo que todavía es más grave, se los lanza directamente a la condenación eterna porque al no serles borrado su pecado por la sangre de Jesucristo no tienen acceso, después de la muerte, al reino celestial.

Octavi Pereña I Cortina

dilluns, 16 de juny del 2014


GLORIA NACIONAL


<b>La gloria de una Nación no depende de su edificación sino de la calidad moral de todos sus ciudadanos</b>

Loa jugadores de la selección nacional de fútbol en el Mundial de Sudáfrica de 2010  ganaron cada uno de ellos 600.000 euros. Si repiten el éxito en el Mundial de Brasil de 2014 la prima será de 720.000 euros. Estas primas son escandalosas por si mismas. La inmoralidad es más acusada si se tiene en cuenta que la larga crisis los salarios han disminuido. Debido a los recortes presupuestarios los servicios sociales básicos: sanidad, educación, prestaciones sociales…se han visto afectadas negativamente.  Es una vergüenza las primas que cobra la selección española de fútbol. Lo que es moralmente equivocado no puede ser políticamente correcto.

El prestigio de una Nación no se consigue ganando títulos deportivos y más cuando el deporte de elite lo forman profesionales que ganan sumas astronómicas, que de por si ya es una inmoralidad. Es evidente que los esfuerzos físicos excesivos a que someten a sus cuerpos pasa factura y la calidad de vida de los triunfadores  no es envidiable. Tampoco ponen sus cuerpos en servidumbre para la gloria de España. Lo hacen para ganar mucho dinero y ser objeto de veneración de parte de la plebe.

Volvamos al tema que nos ocupa. El prestigio de una Nación no se alcanza cuando los deportistas profesionales suben al podio estimulados por la zanahoria de la prima. La grandeza de una Nación se consigue legislando y aplicando leyes justas y no permitiendo que la letra de la ley enmordace la libertad de sus ciudadanos.

La grandeza de una Nación se manifiesta en el civismo de sus ciudadanos que no expresan su alegría en celebraciones acompañadas de excesos alcohólicos , alborotos, ruptura de mobiliario público e instalaciones privadas…perjudicando a los ciudadanos con sus griteríos, perturbando su necesario descanso.

La grandeza de una Nación se evidencia en la prosperidad de sus ciudadanos que tienen trabajo estable y que no existan vestigios del monstruo del paro que arruina a las familias afectadas y que por no poder encontrar trabajo caduca el subsidio del paro.

La gloria de una Nación se pone en evidencia en la calidad del sistema educativo público en todos sus niveles. Una buena educación es un valor añadido que revaloriza a sus ciudadanos en el ámbito laboral haciéndolos más competitivos en el mercado globalizado.

La grandeza de una Nación se hace visible en su sistema sanitario de calidad a disposición de todos sus ciudadanos. La enfermedad es inevitable en un mundo manchado por el pecado. A los ciudadanos, cuando les afecta un dolencia necesitan ser atendidos lo antes posible, cosa que lo impide las largas listas de espera, debido a la crisis económica. No contribuye para nada a la gloria nacional la actitud  la actitud de los regidores del PP del ayuntamiento de Toledo que abandonaron el pleno para no tener que oír las quejas de unos padres que tienen hijos con cáncer. Si los políticos que tienen como misión velar por la salud de sus ciudadanos no cumplen con este deber es mejor que dimitan. El buen nombre de la Nación no se merece que sus servidores lo degraden con comportamientos tan indignos.

En un mundo globalizado en donde existe una competencia feroz, los recortes en investigación no contribuyen para nada a dignificar a la Nación. La sentencia <i>que investiguen los otros</i> debería ser totalmente rechazada. Da pena ver como muchas jóvenes promesas deban contribuir al enriquecimiento de otros países porque en el suyo propio no pueden aportar el valor añadido que les ha otorgado su formación universitaria.

La prosperidad de la Nación depende de que el gobierno no se deje atar de pies y manos por leyes desfasadas que impiden que el progreso social avance sin retrocesos. Las leyes que inmovilizan impiden andar hacia delante. La calidad moral de sus gobernantes es el   secreto de que las leyes sean un estorbo para el progreso. La maquinaria del gobierno siempre debe estar subordinada a aquellos que la administran. El elemento más importante es la manera como se eligen a las personas que controlan la maquinaria administrativa. Las listas cerradas que hoy se utilizan no son la manera más idónea de elegir a las personas  que deben controlar la maquinaria administrativa porque los escogidos de esta manera se deben a la cúpula del partido y no a los ciudadanos a quienes deben servir. Las listas cerrada secuestran la libertad de conciencia y de criterio a la hora de tomar decisiones parlamentarias. Su continuidad contribuye a que se siga manteniendo el caldo de cultivo de la corrupción.

Maimonides, el filosofo judío del siglo XII nacido en Sevilla dejó escrito algo de gran actualidad: “Por otro lado si una ley es vigente desde hace mucho tiempo, y en el transcurso de los años resulta ser anacrónica, debe derogarse automáticamente. En términos jurídicos, el problema se resuelve así: <i>Se sancionó en Israel una ley, y estuvo vigente durante muchos años, y en un cierto momento aparece una nuevo tribunal que comprobó que aquella ley no satisfacía las exigencias del momento, en este caso debe anularse, aunque el nuevo tribunal sea inferior en sabiduría y autoridad al tribunal original</i>”

La grandeza de la Nación en buena parte depende de cómo actúen los partidos políticos. La transparencia en su funcionamiento es básica. Si no existe se abre la puerta a la corrupción difícil de detectar y de sancionar si no existen normas claras que eviten confusiones.

La gloria de la Nación depende en buena manera en que desaparezca el privilegio del aforamiento. En una Nación democrática todos los ciudadanos son iguales ante la ley. El aforamiento discrimina a los ciudadanos ya que quienes gozan de este privilegio no están sujetos a la ley que rige para todos los ciudadanos. Quien esté aforado sólo puede ser juzgado por un tribunal superior de justicia o por el Supremo, es una fuente de corrupción.

La descomposición del Gobierno comienza a manifestarse tan pronto como deje de tenerse en cuenta la Ley de Dios que está por encima de las leyes humanas y que sirve para detectar si las leyes legisladas son conforme a justicia o no. <i>Cuando gobiernan los justos el pueblo se alegra, el pueblo gime cuando manda un tirano</i> (Proverbios29:2). Si las leyes humanas no las supervisa la Ley de Dios, por grandes que sean los éxitos que consiga la selección nacional de fútbol, la gloria que aporte dura tan poco como la neblina matinal que el sol diluye con su calor.

Octavi Pereña i Cortina