dimarts, 17 de maig del 2016

BELLEZA ARTIFICIAL

<b>La manipulación fotográfica y las pasarelas con la exhibición de modelos esqueléticos son malos educadores en belleza corporal y en salud</b>
Los expertos en salud alertan a los padres que el ejercicio físico excesivo puede estar relacionado con desórdenes alimentarios en los adolescentes. La explosión de redes sociales que exponen imágenes físicas no realistas contribuye a ello.
El modelo escuálido de belleza que se encuentra doquiera fomenta, principalmente en los adolescentes que todavía no tienen plenamente desarrollado el sentido crítico, el deseo de parecerse a estas modelos reales en las pasarelas pero que son el resultado de extenuantes ejercicios físicos y de estrictas dietas que ponen en peligro la salud física y mental de dichas modelos.
El ejercicio físico moderado y más en una sociedad sedentaria como la nuestra es necesario para que no se oxiden las rótulas, impidiendo o dificultando la movilidad. Si no se tiene cuidado aquello que es beneficioso mental y físicamente puede convertirse en grave peligro de salud integral. Un indicador que alerta de que algo no funciona bien en la práctica del ejercicio físico es cuando se manifiesta una tenencia a centrarse exclusivamente en el ejercicio físico, hacerlo sintiéndose mal o lesionado o practicándolo a deshora, ha dicho <b>Sarah Young</b>, psicóloga y especialista en desórdenes alimentarios de la Universidad de Sydney.
La obsesión por la delgadez enfermiza  que se encarga de fomentar la industria de la moda en estrecha colaboración con las pasarelas que exhiben modelos cadavéricas, obliga a gobiernos, como el francés, a tomar medidas que impidan la exhibición de modelos con síntomas de enfermedad  debido a los excesivos ejercicios físicos y de una desnutrición que favorece la languidez, a ello se añade la industria de los gimnasios que fomentando la cultura del mantenerse en forma de manera saludable, de alguna manera crean la adicción al ejercicio físico al despertar sentimientos de no encontrarse bien con el cuerpo que se tiene. <b>Silvia García</b>, de 28 años, que tiene el hábito de ir al gimnasio cinco días a la semana, dice que se siente irascible cuando por la causa que sea pasa algunos días sin ir al gimnasio.
Con facilidad se puede cruzar la línea roja que separa el ejercicio saludable del enfermizo. El psicoterapeuta y neuropsicólogo <b>Álvaro Bilbao</b>, escribe: “Cuando hacemos deporte generamos la capacidad de calmar el enojo y de canalizar la frustración, lo más importante es que ayuda a fabricar serotonina  la hormona de la felicidad”. Esta es la causa por la que <b>Silvia García</b> se nota irascible cuando pasa unos días sin ir al gimnasio.
Cuando el ejercicio físico se convierte en una prioridad su poder terapéutico se convierte en una droga tan destructiva como lo son las químicas. “Los expertos recomiendan que la practica deportiva debe ser siempre racional. Es decir que no debe convertirse   en una obsesión que pueda poner en peligro la relación de pareja. Hay personas realmente obsesionadas por el aspecto físico o de la necesidad de hacer deporte, cuando esto se convierte en un fin e interfiere en la relación de pareja podemos decir que estamos ante un problema de salud mental.  <b>Álvaro Bilbao</b>,
Las industrias de la cosmética, de la moda, del gimnasio, nos manipulan a favor de sus intereses económicos y nos programan para que nuestros cuerpos  se ajusten al modelo que a ellas les interesa. <i>Porque tú lo vales</i>, la frase que de tan repetida se ha gravado en nuestro inconsciente, nos impulsa a seguir maquinalmente las normas que se nos imponen desde fuera. Pensamos que actuamos libremente cuando realmente  actuamos condicionados. “El ejercicio ha perdido la condición de actividad agradable y se ha convertido en otra manera como las mujeres manipulan sus cuerpos, en otro vehículo para una tortura narcisista. Las mujeres que consiguen el ideal de delgadez  que promocionan los modelos modernos, normalmente lo obtienen haciendo ejercicio de manera frenética  y compulsiva, realizando duras y restrictivas dietas alimentarías deficientes” (<b>Elayne A. Soltzbrg i Joan C. Chrisler</b>.
Con el fin de evitar caer en la trampa de la publicidad sublimal, que nos moldea a su gusto sin darnos cuenta de ello, ante todo debemos saber quienes somos realmente. Si lo desconocemos, entonces somos propensos a aceptar los mensajes sublimales  que nos moldean sin percibirlo. El texto bíblico escogido nos alerta de los peligros de dejarnos manipular por el deliro de la belleza corporal efímera inexistente, y nos propone modelar nuestras almas con la belleza que proviene de Dios y que es eterna: “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura, la mujer que teme al Señor, ésa será alabada” (Proverbios 31:30).
Octavi Pereña i Cortina


JUAN 6:27

Trabajad no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del hombre os dará, porque a Éste señaló Dios el Padre”
En el campo espiritual sí que el orden de los factores altera el producto. La Biblia se toma muy en serio que el cultivo del alma prevalece sobre el cuidado del cuerpo. El énfasis que la Palabra de Dios pone en las prioridades espirituales sobre las corporales se debe sin duda alguna a que el pecado que habita en nosotros ha distorsionado la visión de los hombres alterando el orden de los factores.
La anteposición de las necesidades corporales sobre las espirituales ha despertado una sed insaciable de poseer bienes materiales que ha llevado a que sean muchas las personas que son adictas al trabajo. Dicha adicción, como todas las adicciones es muy perjudicial para quien está atrapado en sus redes: negligencia  en las responsabilidades familiares, relaciones conyugales maltrechas, abandono de los deberes para con los hijos, relaciones sociales tan frágiles que están a punto de romperse si no es que ya ha sucedido y, lo más importante es el olvido de Dios.
Las necesidades temporales existen: comida, ropa, educación…Están presentes y deben atenderse. Para cubrirlas es necesario trabajar. Por ello, para evitar que las personas se conviertan en adictas al trabajo la Ley de Dios establece: “Seis días trabajarás…mas el séptimo día es reposo…Acuérdate del día de reposo para santificarlo” (Éxodo 20: 8-10). La Palabra de Dios se toma en serio la salud integral del ser humano. Seis días para trabajar y uno de descanso para que así el hombre pueda buscar al Señor que es el pan y el agua de vida.
Durante este día de descanso establecido por Dios para bien nuestro debemos dejar a un lado todos nuestros intereses temporales, muchos de ellos perfectamente legítimos, para atender de manera especial los del alma que son mucho más importantes que los corporales porque los espirituales trascienden a la eternidad.
“Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece”.  Nuestra prioridad debe ser alimentarnos de Jesús que es el Pan de Vida y el Agua Viva que necesita nuestra alma. Vivimos en un mundo convulso de hombres y mujeres hambrientos de “comida que a vida eterna permanece” y no pueden alimentarse de tan exquisito y provechoso manjar porque se niegan a reconocer que Jesús es tan delicioso manjar porque rehúsan reconocerse  pecadores y que confesando a Él sus pecados sanarán de su enfermedad que les conduce a la muerte eterna.


1 TESALONICENSES: 5:17

“Orad sin cesar”
¿Es nuestro problema mantener una vida de oración activa? Sabemos que es así. Conocemos que la oración persistente debe ser así porque la Biblia lo enseña y porque Jesús es el modelo que debemos imitar. Ejemplo nos ha dado el Señor. A pesar de que sabemos que la oración debe formar parte de nuestra vida cristiana, debemos reconocer que nos es muy difícil seguir el ejemplo de Jesús.
Vivir por fe es una maratón, no un esprint. Una maratón es una prueba deportiva muy dura. Durante el recorrido el deportista tiene sus altos y bajos que tenazmente debe superar. La vida cristiana en general y la de oración en particular es una carrera que dura tanto como el tiempo  que el Señor quiera concedernos que peregrinemos por este mundo. Durante el largo recorrido también tendremos altos y bajos.
Cuando analizamos como son nuestros devocionales, ¿cómo nos comportamos cuando nos encerramos en nuestra habitación  para permanecer un tiempo en íntima comunión con el Señor? Descubrimos que a pesar de que deseamos apartarnos del mundanal ruido que nos distrae, de nuestro interior  suenan ruidos discordantes que nos distraen. Los pensamientos vuelan a velocidad supersónica y de la presencia del Señor nos alejamos. Nos es imposible controlar nuestros pensamientos. Si no son los pensamientos indomables los que dificultan la intimidad con el Señor, los adormecimientos no les van a la zaga. Recordemos la escena en el Getsemaní: “Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro. ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad para que no entréis en tentación, el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil” (Mateo 26: 40,41).
A pesar de nuestro fracaso resuenan en nuestros oídos las palabras de Pablo: “Orad sin cesar” y las de Jesús. “Velad y orad para que no entréis en tentación”. A pesar a de nuestra debilidad e impotencia debemos seguir orando porque así nos lo enseña la Biblia. Nuestro enemigo el diablo se nos acercará y susurrará en nuestros oídos: ¿No te das cuenta de que eres un fracaso? ¿Crees que Dios puede oír tus oraciones tan mal estructuradas? Viene el Espíritu Santo y también susurra en nuestros oídos: “El Señor escucha las oraciones de los fieles que claman a Él. ¿A quién debemos escuchar: al diablo que busca nuestro mal o a Dios que desea nuestro bien?
Recordemos las palabras de Jesús: “Mas tú…entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (Mateo 6:6).



dilluns, 9 de maig del 2016

NIÑOS ENREDADOS

<b>La práctica que va en aumento de enviar fotos íntimas resulta ser nociva cundo el amor de mi vida deja de existir</b>
La policía catalana detecta dos casos por semana de difusión de fotos de menores en Lleida. Internet, móviles, Smartphones, Whatsaaps, son dispositivos altamente conectados que pueden facilitarnos casi instantáneamente información. En este sentido son herramientas que pueden darnos la información que deseamos con mucha facilidad y sin tener que movernos  de casa o de la oficina. A la vez, tienen el peligro, ya que la información que se les suministra prácticamente es indestructible. Debido a ellos se debe ser muy cuidadoso a la hora de introducir información de tipo personal, sea erótica o no.
El sargento Xavier González Espinet, responsable de la Oficina de Relaciones con la Comunidad asegura que “uno de los problemas más frecuentes es el caso del menor que ha enviado a una persona de su entorno fotografías de carácter íntimo…los menores deben saber que cuando se hacen un selfie y lo cuelgan en la red pierden  el control de dicha imagen.
Nos espantamos ante la alarma que se genera cuando niños y adolescentes envían fotos íntimas que se convierten en boomerangs que los golpean fuertemente. ¿Qué ejemplo damos los adultos a los menores? ¿Qué tipo de modelos son los padres para los hijos? Recientemente se ha descubierto el acoso a celebridades norteamericanas, por este motivo. En nuestra casa tenemos los casos de Olvido Hormigos, regidora en el ayuntamiento de Los Yemenes que gravó y envió fotos en posturas que jamás se deberían haber producido, i de Teresa Terelu, presentadora de televisión. ¿Qué pueden decir estas mujeres a sus hijos? ¿Cómo pueden justificar sus inmoralidades? ¿Cómo pueden explicar a sus hijos lo peligroso que es enviar por Internet fotos íntimas si ellas han caído en la trampa del exhibicionismo?
En nombre de la libertad sexual y de que somos dueños de nuestro cuerpo y que con él podemos hacer lo que nos plazca, estamos banalizando el sexo. No debe extrañarnos, pues, que niños que nacen y se crían en hogares en los que se habla del sexo  de manera degradante y envueltos de imágenes que objetivizan a la mujer y que de tanto repetirse llegan a la conclusión de  que esta es la manera correcta de considerar a la mujer. No debe extrañarnos que la policía catalana diga que la edad media de menores implicados en el envío de imágenes comprometedoras sea de 12-15 años.
Hoy, con la negación masiva de Dios y de su Ley se ha creado una sociedad carente de pudor: <i>Aversión del alma hacia aquello que puede ofender la decencia, también la modestia</i>. Cuando se atenta una y otra vez contra el pudor, las celebridades se encargan de enseñar que es normal  mostrar públicamente las partes íntimas de sus cuerpos con vestidos que tapan poco y presentándose en público con transparencias que lo enseñan todo, se crea una adicción al sexo que es insaciable.  La palabra <i>basta</i> ya no existe. El profeta Jeremías describe así la sociedad que vive para el sexo: “Como caballos bien alimentados, cada cual relincha tras la mujer de su prójimo. ¿No habrá de castigar esto?, dijo el Señor. De una nación como ésta, ¿no se habrá de vengar mi alma?” (5: 8,9).
A continuación cito unos textos bíblicos que si son asumidos por los padres les podrán ayudar a instruir a sus hijos sobre sexo y no esperar que sea la pornografía que aprovechándose del vacío educativo se encargue de hacerlo de manera degradante y perjudicial para aquellos que la reciben y acepten las instrucciones tan perjudiciales para su salud moral.
“¿Qué hijo mío? ¿Qué hijo de mi vientre? No des a las mujeres tu fuerza, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes” (Proverbios 31: 2,3)
“Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla, pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios” (Hebreos 13:4).
“Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación, que os apartéis de fornicación, que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor, no en pasión de concupiscencia como los gentiles que no conocen a Dios”                    (1 Tesalonicenses 4: 3-5)
<b>Victoria Villamil</b> dice: “El comportamiento sexual compulsivo también denominado <i>trastorno hipersexual</i>, puede destruir la vida de una persona de la misma manera como lo hacen la adicción al alcohol o a las drogas”</i>.
<b>Valerie</b> describe su experiencia adictiva al sexo, así: “Para muchos la adicción al sexo es una forma de automedicación para borrar la angustia, desesperación y el miedo paralizante que obsesiona desde la niñez. Con el propósito de aligerar la soledad y el miedo de no ser amada, buscaba el amor en lugares equivocados. Debido a mi adicción al sexo arruiné dos matrimonios. Perdí el trabajo y la vivienda y me quedé en la calle”. Después de una década de travesía por el desierto <b>Valerie</b> intentó suicidarse con una sobredosis de medicamentos.
Banalizar el sexo y utilizarlo como automedicación para esconder los problemas emocionales conduce a empeorar las situación porque de las llamas se cae sobre las ascuas. Los expertos dicen que la infelicidad creciente es la causa del envío de fotos íntimas y de la adicción a Internet.  Los afectados por las situaciones no gratificantes que se dan en los hogares lo intentan suplir con el sucedáneo que les ofrece la red con el resultado nefasto de hacerse adictos al sexo en línea.
Octavi Pereña i Cortina


PROVERBIOS 28:13

“El que encubre sus pecados no prosperará, mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”
Para la iglesia católica el año 2016 es el año de a misericordia y se proclama la misericordia de Dios para todo el mundo. El texto que comentamos de Proverbios nos dice todo lo contrario: la misericordia de Dios no es universal sino restringida.
“El que encubre sus pecados no prosperará”. Quien guarda sus pecados en el buche la vida le es un infierno. El salmista describe de manera muy gráfica el estado en que se encuentra la persona que  guarda para sí sus pecados. ”Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano, se volvió mi verdor en sequedades de verano” (Salmo 32: 3,4).  ¿No es esta declaración del salmista una viva descripción de que quien encubre sus pecados no prosperará? Cuando tantos remedios   inútiles y costosos en dinero se emplean para frenar el crecimiento exponencial de enfermedades mentales, ¿No sería más provechoso no guardar en el buche el pecado que es su causante?
El remedio que la Palabra de Dios propone es: “Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”. ¿A quién se debe confesar los pecados para alcanzar misericordia? Nos viene la Iglesia católica y nos dice que el medio que Dios ha dispuesto para perdonar los pecados es la confesión auricular a un sacerdote. Pero el salmista desmiente tal afirmación: Comienza su poema con esta declaración: “Bienaventurado aquel cuya trasgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien el Señor no culpa de iniquidad” (salmo 32:1,2). Quien confiesa sus pecados a Dios que es el único que tiene poder para perdonarlos el Señor no le culpa de iniquidad. Según el salmista y lo que dice toda la Palabra de Dios, la tal persona es bienaventurada, es feliz, porque Dios le ha perdonado su pecado. La misericordia de Dios no es para todos los hombres, queda reducida a aquellos que le piden perdón y se apartan de ellos.
El salmista no se conforma en gemir todo del día. Es el infierno en la tierra pasarse todo el día quejándose y gimiendo su triste condición. Se levanta de su postración, alza los ojos hacia el cielo de donde le viene el socorro y dice: “Mi pecado te declaré y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis trasgresiones al Señor, y tú perdonaste la maldad de mi pecado” (v.5).
El salmista finaliza su poma con una alabanza a Dios misericordioso: “Muchos dolores había para el impío, mas el que espera en el Señor, le rodea misericordia. Alegraos en el Señor y gozaos justos, y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón”.
Quien no confiesa sus pecados al Señor que es el único que se los puede perdonar y no se aparta de ellos no puede alcanzar la misericordia de Dios que es misericordioso.


LUCAS 16: 10

“El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel, el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto”
Por lo general Dios no nos llama a realizar obras espectaculares que causen admiración a todo el mundo. El caso del apóstol Pablo es una excepción de la regla. El contexto del texto que comentamos está relacionado con que “ningún siervo puede servir a dos señores, porque o aborrecerá al uno y amará al oro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas” (v.13). Debemos ser fieles al Señor en las cosas pequeñas que nos pide en el transcurso del día y, siempre nos pide dentro de nuestra capacidad para poder hacerlo.
Como cristianos estamos sujetos a la ley de Dios. Existe un solo Dios y a éste debemos servir fielmente. No podemos compartir su señorío con otros dioses. En este caso con Mammón, el dios de las riquezas. En estos tiempos en que tanto abundan las corrupciones, como cristianos debemos vigilar la más mínima inclinación hacia el amor al dinero porque ello implicaría una disminución de nuestra fidelidad al Señor que debe ser absoluta. Antes de ser fieles al Señor en lo más debemos practicar la fidelidad en lo muy poco.
La parábola de los talentos nos recuerda que el Señor exige responsabilidad según lo que él previamente nos haya dado. Sea que recibamos cinco, dos o un talento, el Señor nos pedirá responsabilidad según lo que nos haya dado con antelación. Quien más ha recibido más responsable es. El que en la parábola recibe un talento fue su irresponsabilidad no hacer trabajar lo poco que recibió. Quienes recibieron cinco y dos talentos al haceros trabajar duplicaron el capital
.Quien recibió un talento, dice el texto que tuvo miedo y no invirtió el capital recibido. El resultado es que lo perdió todo. Una enseñanza que se puede extraer de la parábola es que quien recibe un talento y con sabiduría lo invierte, al final recibirá el doble como los otros. Si no lo hace lo perderá todo. Creo que es legítimo pensar que la existencia de tantos cristianos frustrados que sólo sirven para calentar los bancos de las iglesias a las que asisten se debe a que creyendo que son tan poca cosa que solamente sirven para calentar los bancos de las iglesias. Error terrible. Cada cristiano debe ser fiel a lo poco que haya recibido y hacerlo trabajar para el Señor. Al final, junto con los que han recibido más recibirá la alabanza del Señor: “Bien, buen siervo y fiel, sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré, entra en el gozo de tu Señor”.

http://octaviperenyacortina22.blogspot.com




dilluns, 2 de maig del 2016

PROVERBIOS 13:11

“Las riquezas de vanidad disminuirán, pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta”
Existen dos maneras de hacer fortuna que conducen a finales opuestos. La vanidad, el pretender ser,  persigue la riqueza, pero al final resulta que todo lo acaudalado desaparece como por arte de magia. Quienes vivimos en sociedades opulentas en las que algunos ganan mucho dinero, pero que se lleva un tren de vida superior a las posibilidades, se descubre que al final las deudas contraídas por alargar el brazo más que la manga, ahogan al vanidoso. La Biblia nos avisa del peligro que conlleva caer en manos de acreedores, pues tienen atados de pies y manos aquellos que han sido atrapados en sus redes. Son sus esclavos. A menudo, aquellas personas que nos dejan pasmados  por su alto nivel de vida son el hazmerreír porque su opulencia era un farol.  Habían edificado sus casas sin cimientos firmes, al menor contratiempo el edificio se hunde. Lo que con facilidad se adquiere con facilidad se pierde. El capitalismo está en crisis profunda porque la vanidad que ha sido el motor de la riqueza que ha creado, no la puede mantener y desaparece. El capitalismo vanidoso no puede resistir los vientos adversos.
“Pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta”, las riquezas. La laboriosidad está hermanada con la humildad. Un ejemplo claro de esta fraternidad lo encontramos en Rut que denodadamente espigó detrás de los segadores de Booz recogiendo un efa de cebada  que llevó a su suegra Noemí. Más tarde Booz se convirtió en el esposo de Rut. El Señor recompensó la laboriosidad  y humildad de Rut con el matrimonio con Booz, el hombre rico y antepasado del rey David con lo que el nombre de Rut aparece en la genealogía de Jesús. No quiero decir con ello que todas las personas laboriosas y humildes llegarán a ser ricas y que sus nombres aparecerán en los libros de historia. Sí que comportándose como las hormigas que en verano trasiegan sin descanso simientes a sus almacenes para su sostenimiento invernal, el Señor proveerá para ellas el pan diario que necesitan, en espera de ser llamadas a la presencia de Dios, cuando sus necesidades básicas serán satisfechas eternamente sin sudor ni fatiga.
La maltrecha economía mundial, para recuperarse  del bajón que le ha producido la vanidad de políticos y capitalistas requiere que los actuales dirigentes mundiales y los ciudadanos anónimos sean substituidos por personas humildes y laboriosas que sean temerosas de Dios. El Señor bendice la laboriosidad y humildad de los que le temen porque forma parte de la promesa dada a su pueblo.


PROVERBIOS 12:25

“La congoja en el corazón del hombre lo abate, mas la buena palabra lo alegra”
Vivimos en una época en que las llamadas enfermedades mentales: estrés, insomnio, decaimiento, ansiedad…crecen sin parar. Las personas pretenden curar todos estos síntomas que tanto dolor y sufrimiento provocan por medio de pastillas. Las industrias farmacéuticas han encontrado un filón de oro en estos trastornos, medicadizándolos.  Continuamente lanzan al mercado nuevos productos para suplir la demanda creciente de los enfermos.
El texto que comentamos acierta en diagnosticar la causa de la presencia de tantos trastornos mentales en nuestros días. “La congoja en el corazón del hombre lo abate”. La congoja, la tristeza, la ansiedad, que caracteriza la sociedad actual son sentimientos que se encuentran en el corazón del hombre. No en el corazón que bombea la sangre, sino aquella parte íntima, no material que denominamos alma. Los sentimientos que agrupamos en conceptos: estrés, depresión, etc., no son dolencias fisiológicas, sino de carácter espiritual que no pueden ser tratadas como se tratan las enfermedades del cuerpo. Debido a que los sentimientos no se tratan adecuadamente, el resultado es el abatimiento, la fatiga crónica. Para combatir todos estos síntomas se recurre a los combinados vitamínicos minerales para levantar los ánimos decaídos.  Nos encontramos inmersos en un círculo sin fin de consumo de productos químicos para resolver los síntomas de la enfermedad del alma, que no funcionan. La dolencia del alma como cáncer sigue expandiéndose con nuevos síntomas psicológicos agravando la condición del hombre.
El remedio a la congoja y todos los síntomas que la acompañan: “Mas la buena palabra lo alegra”. “La buena palabra” no se encuentra en la multitud de libros de auto ayuda que se publican. “La buena palabra” no es otra que la Palabra de Dios. En las páginas de la Biblia el acongojado encuentra la medicina que da alegría a su corazón triste. Una enseñanza para levantar el ánimo decaído: “¿No has sabido, no has oído, que el Dios terno es el Señor, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen, pero los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán” (Isaías 40. 28-32).
La invitación de Jesús a los acongojados: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil, y mi carga ligera” (Mateo 11: 28-30)
http//octaviperenyacortina22.blogspot.com



                 ES LA HORA DEL CAMBIO

<b>Los ojos de los españoles están puestos en los políticos que proclaman el cambio, pero que no están a la altura del momento</b>
Una cosa extraña está pasando en el mundo de la política española. Todos los líderes, excepto los del PP que pasan de puntillas el tema de la corrupción, ponen mucho énfasis en la regeneración política para hacer frente al oleaje de corrupción que sacude a la política. Todos los partidos de alguna manera consideran que debe reformarse la Constitución y algunas leyes porque consideran que el cambio que requiere la situación actual del país debe empezar por la ley. Desgraciadamente ningún político entona un <i>mea culpa</i> en reconocimiento que antes que nada es imprescindible la reforma de las personas que hacen política institucional.
Dos textos bíblicos que pueden aplicarse perfectamente al tema que hoy nos ocupa: “Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión, pero el Señor pesa los espíritus…Hay camino que parece recto al hombre, pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 16: 2,25).
La causa del caos político en el que estamos inmersos se debe principalmente a la corrupción que se da en los políticos y que produje el desbarajuste del que somos testigos. Los políticos reclaman cambio porque se dan cuenta de que la situación se hace insostenible, pero cada uno de ellos se sacude de encima la parte de la responsabilidad que tiene   por el lío creado y la envía a engordar la responsabilidad de los otros.  Si no hay gobierno en Madrid se debe a que los otros no han estado a la altura de la situación y no querer hacer el sacrificio de retirar una parte del ideario para que se pueda llegar a un acuerdo de gobierno.
El dedo siempre señalando al TÚ, pero no una mirada introspectiva para ver la biga que hay en el ojo propio. Los ciudadanos estamos hartos de oír la monótona y aburrida cancioncilla: “Son tiempos de cambio” porque a pesar de tanta repetición de cambio político, nuestros ojos no pueden vislumbrar en el horizonte ninguna señal que indique que el cambio se comienza a producir. Oír el disparo que dé la señal de salida a la carrera por el cambio político no cambiará la situación actual si lo que se persigue es un maquillaje de la Constitución y de las leyes sin tocar la naturaleza corrupta en las personas que deben de propiciar el cambio.
Para regenerar la política se precisa regenerar antes que nada la condición espiritual de los ciudadanos porque es de entre la ciudadanía de donde surgen las personas a las que se les encomienda la tarea de gobernar  y de que lo hagan bien. Sin ánimo de lucro excesivo, sino con el espíritu de servicio para trabajar para el bien de la comunidad que los ha escogido. Durante las campañas electorales todos los aspirantes a gobernar  se presentan como salvadores de la Patria porque son los mejores. Desconfiemos de estas buenísimas personas  porque de bueno solamente hay uno: Jesucristo que a la vez que hombre es Dios. El resto de los mortales todos hemos sido concebidos en pecado y con la posibilidad de pode cometer la barbaridad más perversa si Dios en su misericordia no frena nuestros instintos malvados: “Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, extraviándose de la fe y fueron traspasados de muchos dolores” (1 Timoteo 6:10).
No podemos fiarnos de nuestra bondad. No debemos hacer como aquellas multitudes que iban a Juan el Bautista  para bautizare sin previo arrepentimiento de sus pecados. A esta multitud de buenas personas el Bautista les dice: “¡Oh generación de víboras! ¿Quién os envió a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos de arrepentimiento” (Lucas 8: 7,8).
A punto de finalizar el ministerio   del Bautista, Jesús empieza el suyo diciendo a la multitud que se le acercaba para escucharle: “arrepentíos y creed en el evangelio” (Marcos 1:4). Sin arrepentimiento a Dios de los propios pecados y sin el firme propósito de depender de la misericordia de Dios para abandonar el estilo de vida corrupto  previo a la conversión a Cristo, el ser humano no puede convertirse en una persona inclinada a hacer las buenas obras que deben caracterizar a los políticos.
El apóstol Pablo explica como la corrupción que todos llevamos dentro por ser descendientes de Adán deje de ser la norma del estilo de vida de ciudadanos y políticos. A partir de la conversión a Cristo el ser humano es recreado en un hombre nuevo “creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Efesios 4:24). El apóstol, a aquel hombre nuevo que es en Jesucristo le dice: “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre que está viciado conforme a los deseos engañosos,  y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia  y santidad de la verdad” (vv. 22-24).
Pretender eliminar de la esfera política la corrupción sin que el político se haya convertido en un hombre o mujer nuevos es como perseguir el viento: “Vanidad y aflicción de espíritu”
Octavi Pereña i Cortina


dilluns, 25 d’abril del 2016

CREACIÓN SIN DIOS

<b>La inmadurez espiritual hace creer que la maravilla de la creación es una casualidad ocurrida hace millones de años</b>
¿Podemos hacer de la nuestra una realidad sin Dios? <b>Ramón Drudis i Mauri</b> en su escrito <i> “La nuestra realidad sin Dios”</i> , dice que sí se puede. De hecho, son muchos quienes la viven. ¿A qué precio? Para muchos “si dios es un paradigma abstracto correspondiente al medio físico, a las leyes de la naturaleza, el dios de los filósofos, entonces no tengo ningún problema con este dios. Pero si se trata de un ser trascendente, creador del universo, omnipotente, un sabelotodo que te escucha cuando rezas y te castiga cuando peques, entonces tengo un problema” (<b>Ramón Drudis i Mauri</b>), entonces no se tiene necesidad del Dios creador y salvador. Así es como el hombre se convierte en su propio dios.
“Puestos a pensar”, dice <b>Drudis</b>, “cómo es posible que un Dios omnipotente, la sustancia comuna de todos los seres y de todas las cosas, permita la muerte de recién nacidos y jóvenes, las cruzadas, la guerra santa o jyhad y el hambre en los países pobres?” Es la excusa del mal pagador: Dios es el culpable de nuestros males y así pretendemos eximirnos de nuestra responsabilidad. De este supuesto Dios cruel, asesino, responsable de todos nuestros males, ni oír hablar de Él. <b>Ramón Drudis </b> que como astrónomo examina el universo con la ayuda de potentes telescopios no sabe ver a Dios en la maravilla del macro cosmos, llega a la conclusión que “es una especie de <i>senedios</i> (sin necesidad de dios), y no porque haya probado la inexistencia de dios, sino porque todo este esquema religioso atenta contra mi integridad, mi libertad y mi dignidad como ser moral y autónomo”. El apóstol Pablo dice de aquellos que viendo la creación que manifiesta la existencia de Dios reniegan de Él: “profesando ser sabios, se hicieron necios” (Romanos 1:22).
Está claro <b>Ramón Drudis </b> es evolucionista y por eso escribe: “Hoy las creencias religiosas llevan miles de años de ventaja por lo cual se han adentrado en nuestra cultura, tradiciones e instituciones. Fue en la juventud en que la humanidad fue hechizada con la idea religiosa, ya que no había llegado la edad de la razón”. El astrónomo nos viene a decir que quienes creemos en Dios es porque todavía quedan en nosotros reminiscencias del pasado prehumano existente antes de la llegada de la edad de la razón. “Dios fue creado”, dice, “a imagen del hombre, específicamente hombres de sociedades primitivas  que se espantaban por los rayos, erupciones volcánicas, terremotos, eclipses y cometas del cielo”. Los homínidos prehumanos que todavía no tenían la razón, para protegerse del miedo que les provocaba la naturaleza desenfrenada  se inventaron la idea del dios  protector, ¡Ay,un ser irracional razonando porque según <b>Ramón Drudis </b> todavía no había llegado la edad de la razón!
No señor <b>Drudis</b>, Dios no es el invento de seres irracionales atemorizados. Dios ya existía antes de la creación y fue Él quien creó al hombre a su imagen y semejanza  aún cuando usted crea que fue el hombre quien creó a Dios a su semejanza, es decir, con todos los defectos y pasiones como los dioses de la mitología griega clásica. ¿Qué sentido tiene creer en un dios que posee todas las debilidades humanas? Los dioses que se fabrican los hombres son el resultado de que no teniendo la ayuda del Omnipotente, impulsados por la superstición, se fabrican dioses de oro, plata, metales preciosos que poseen ojos que no ven, oídos que no escuchan, pies que no andan y que para desplazarse tienen que ser sujetos sobre plataformas arrastradas por los hombres. Estos son los dioses en que creen quienes no tienen fe en el Dios omnipotente creador de todo lo existente.
Usted señor <b>Drudis</b> no puede creer en el Dios que revela la Biblia debido a que no puede entender que este Dios permita las fecharías que usted denuncia. Pero usted no se da cuenta que la razón que le ha dado Dios para poder investigar el cosmos lo ha convertido en un no necesitado de Dios, que ha divinizado la razón que le hace a usted un ser racional, pensante. Usted se ha convertido en un idólatra que no adora una imagen a semejanza humana, ni al sol, ni a la luna, ni a ríos, ni a árboles. Pero es un idólatra de algo invisible : la razón y la consecuencia de su idolatría puesta al día no le permite entender como un Dios omnipotente puede permitir que suceda todo aquello que denuncia.. Todo lo que usted condena yo también lo condeno. Divergimos en su origen. Usted culpa a Dios de que siendo omnipotente, las consiente. Yo culpo al hombre porque se ha apartado del Creador y en vez de acatar las leyes que son fruto de su soberanía y legisladas para el buen funcionamiento de la creación, incluso del hombre, se insubordina contra su autoridad y, dejándose guiar por la razón defectuosa debido a su desobediencia toma decisiones que conducen a la caótica situación en que vivimos.
Dios no ha creado al hombre autómata. Lo ha diseñado con la capacidad de tomar decisiones. La capacidad de decidir la utilizó por primera vez cuando escogió comer el fruto del árbol prohibido. Nadie le obligó a hacerlo pero el resultado fue que perdió la comunión con Dios, siendo el resultado la siembra de la semilla de la idolatría con sus diversas manifestaciones: burdas, artísticas, científicas.
Regresemos a la astronomía que es el tema que ahora nos interesa: “Las cosas maravillosas de Él, su poder eterno y su divinidad, son claramente visibles desde la creación del mundo y se entienden por medio de las cosas creadas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen…Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mete reprobada para hacer cosas que no convienen, estando atestados de toda injusticia…” (Romanos 1:18-32). Doy la razón a <b>Ramon Drudis</b>: Dios permite todas las cosas que describe el texto pero no porque se desentienda del hombre. Todo lo contrario, siendo como es un Dios justo, castiga como se merece la infracción a la ley que como Creador ha legislado. Dios no es un Ser arbitrario.
Octavi Pereña i Cortina