NARCISISMO, ¿DÓNDE NOS LLEVAS?
El narcicismo es fruto del pecado
“El narcisismo crecerá. El pronóstico no es
bueno. Si continuamos con el yo, yo, llegará el momento en que el sistema se
colapsará. Si todos velamos solamente cada uno para sí mismo, el colectivo y lo
que nos une dejará de funcionar y provocará que se desplome el castillo. La
autoestima y la confianza en uno mismo es bueno, pero existe una diferencia
entre la autoestima que te refuerza y el narcisismo que termina reforzándote a
costa de utilizar personas. Decir que tu hijo es fabuloso, único, el mejor, puede
llevar a creérselo. Los padres son totalmente responsables en este sentido.
Comportarse como un narcisista puede
allanar el camino para conseguir muchas cosas. Donald Trump es un buen ejemplo.
Mucha gente cree que es un sicópata, pero lo que realmente es, es narcisista”
(Thomas Erickson).
“La iniquidad del impío me dice al corazón:
no hay temor de Dios delante de sus ojos. Se lisonja, por tanto, en sus propios
ojos, de que su iniquidad no será descubierta y aborrecida” (Salmo 36: 1, 2).
Francesc Quintana en su escrito: “El éxito no
hace ruido”, escribe: “Al final de la charla un alumno me hizo una pregunta que
sigue resonando dentro de mí: ¿Cómo gestiona usted el éxito?” Le respondí con
otra pregunta: “¿Qué es para ti el éxito? ¿Tener dinero?, ¿Un cargo importante?
¿Salir en los medios? ¿Un coche de marca? ¿Ropa cara? Al ego si no lo controlas
te domina. Aparecen aduladores, sales en los medios y crees que eres mejor de
lo que eres. Pero como más sobresales más fácil es que te corten la cabeza. La
envidia es proporcional a la
visibilidad, y es uno de nuestros deportes preferidos. Pero el éxito, el de
verdad, no hace ruido”.
Para potenciar la autoestima los padres no
tienen que hacer creer a sus hijos que
son mejores que los otros chicos. Este desmedido sentimiento de superioridad
que muchos padres inculcan en sus hijos, lo que hacen es inculcar un
sentimiento narcisista que les hace más mal que bien. Despierta en ellos
sentimientos ególatras que los lleva a una creciente insatisfacción al darse
cuenta que no alcanzan el nivel de perfección que sus padres les inculcan.
¿Tiene ello que ver con el incremento de patologías mentales en niños y
adolescentes? Para potenciar la autoestima en los hijos los padres tienen que
amarlos tal como son, incluso con sus defectos. No con la imagen irreal que se
han hecho de ellos. No incitarles a que se vean como las estrellas que no son.
Lo cual los frustra. Los sueños de grandeza que los padres se han hecho de sus
hijos los conduce a un desengaño a mendo irreparable. El mejor regalo que los
padres pueden hacer a sus hijos es transmitirles que los aman tal como son: con
sus imperfecciones.
¿Existe un antídoto contra el narcisismo que
se extiende en la sociedad como mancha de aceite? Sí que lo hay. Jesús el Hijo
de Dios hecho hombre para acercar el cielo a la tierra, dijo: “Venid a mí todos
los que estáis trabajados y cargados, y
yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy
manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi
yugo es fácil, y ligera mi carga” (Mateo 11: 28-30).
La humildad no es una virtud que pueda
alcanzarse a base del esfuerzo perseverante. Es el resultado de la presencia
del Espíritu de Jesús que habita en los corazones de quienes creen en Él: “Vestíos,
pues, como escogidos de Dios, santos y amados de…Humildad, mansedumbre, de
paciencia” (Colosenses 3: 12). Virtudes, por cierto, que no se encuentran en
los narcisistas. “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él
os exalte en el momento oportuno” (1 Pedro 5: 6). El mismo apóstol escribe:
“Igualmente jóvenes, estad sujetos a los pastores, y todos sumisos unos a otros, revestíos de humildad,
porque Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (1Pedro 5: 5).
Acabemos el tema del narcisismo con esta
perla: “Pero Él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y
da gracia a los humildes” (Santiago 4: 6).
Octavi Pereña Cortina
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